Servizi

REPORTAJES La proliferaciòn del sida en Asia

Da: “www.naciongay.com” dell’8 aprile 2003.

Nuria Azcutia
El sida podrìa provocar la muerte de 800 mil personas en Asia cada ano a partir de 2005 si continùa la “preoccupante” propagaciòn de la enfermedad en el continente, donde la alta densidad de poblaciòn multiplica el riesgo de contagio y convierte la epidemia en una “seria amenza” para su poblaciòn, segùn ha indicado la Fundaciòn Intervida. Desde su apariciòn hace 20 anos, el sida ha provocado la muerte de 24 millones de personas en todo el mundo, habiéndose producido en los ùltimos anos una gran propagaciòn de la enfermedad en zonas donde hasta ahora era poco comùn, como el sur de Asia, que ya tiene casi 4’5 millones de contagiados. En India, el paìs asiàtico màs afectado por el sida, viven cerca de 4 millones de infectados.

Alta densidad de poblaciòn
En Asia, la alta densidad de poblaciòn multiplica el riesgo de contagio, especialmente entre las mujeres y ninos, grupos de poblaciòn màs vulnerables. Asì, en zonas como el sureste asiàtico, donde cada 45 minutos es violada una mujer, las ninas se infectan 10 anos antes que los ninos, desproporciòn a la que contribuyen las caracterìsticas anatòmicas de la mujer, que la exponen màs a contraer la enfermedad.
Ademàs, el frecuente sometimiento de ellas a los hombres hace que a menudo no puedan negarse al sexo sin protecciòn, como lo demuestra el hecho de que 8 de cada 10 infecciones se produzcan en relaciones sexuales carentes de medidas preventivas. Por otra parte, el crecimiento del comercio sexual està también directamente relacionado con la ràpida extensiòn del VIH en el sudeste asiàtico y se estima que 2 millones de trabajadores en la industria del sexo son seropositivos, a lo que hay que anadir la escasez de preservativos en estos paìses.
“Uno de los principales inconvenientes es el gran desconocimiento sobre los efectos y las causas del sida en los paìses en vìas de desarrollo”, lamentò Intervida, citando datos de un estudio realizado por Naciones Unidas en 39 paìses del Tercer Mundo que revelò que una cuarta parte de la poblaciòn cree que la enfermedad raramente es mortal y un tercio de las mujeres no saben còmo protegerse del virus que la causa. Para paliar parte de este problema, asì como la expansiòn de esta epidemia, que cada dìa infecta a 16 mil personas y causa tres millones de muertes anuales, la ONG destacò la importancia de la educaciòn y la prevenciòn.
En este sentido, advirtiò que, segùn algunos expertos, en Asia 800 mil personas moriràn cada ano por esta pandemia “cada vez màs femenina, joven y pobre”, ya que la mitad de la gente con VIH se contagia antes de los 25 anos y sòlo un 2% de los infectados de paìses en vìas de desarrollo tiene acceso a los fàrmacos necesarios para combatir la enfermedad. En términos internacionales, y en base a estimaciones realizadas por ONUSIDA, la agencia de la ONU para esta enfermedad, “de no adoptarse medidas preventivas urgentes, durante las pròximas dos décadas 68 millones de personas moriràn a causa del sida”, apostillò la Fundaciòn Intervida.

Mayor compromiso para luchar contra el sida
La Cruz Roja y la Media Luna Roja pidieron a los gobiernos del mundo un mayor compromiso en la lucha contra la exclusiòn por el sida, para acabar con aquellas polìticas que de una forma u otra estigmatizan al enfermo y agravan la propagaciòn de la epidemia.
En un comunicado, la Federaciòn Internacional de la Cruz Roja (FICR) advirtiò que resulta “imprescindibile” para la lucha contra el VIH que los gobiernos dejen de tratar a los seropositivos y a los grupos de riesgo-consumidores de drogas intravenosas, trabajadores del sexo, como “una amenaza social” y que “acaben con el estigma, la discriminaciòn y la marginaciòn”.
El hecho de que los grupos de riesgo queden marginados, “como si merecieran un castigo”, hace que estas personas ya de por sì vulnerables “se escondan cada vez màs”, lo que acrecienta las pràcticas religiosas y por lo tanto las tasas de contagio del virus. Asì, segùn la FICR, en la Europa meridional y en algunas zonas de Australia, Norteamérica y Sudamérica se ha producido “una verdadera explosiòn” de la epidemia debido al intercambio de agujas y jeringas.
La situaciòn es especialmente preocupante en el este de Europa – donde la tasa de incidencia del sida ha aumentado en un 1300 por ciento desde 1996 – y en Asia. Segùn Massimo Barra, la ùnica forma de frenar esta propagaciòn es que los gobiernos “apliquen polìticas que propicien un verdadero cambio de actitud” para acabar con la exclusiòn. “Llegar a ellos para lograr que sus pràcticas dejen de ser peligrosas, proporcionàndoles agujas estériles, por ejemplo, es un primer paso”, apuntò.

,